La magnetoterapia es una técnica terapéutica que utiliza campos magnéticos generados por dispositivos especializados. Estos dispositivos crean un campo magnético inducido por la corriente eléctrica que atraviesa una bobina o solenoide. El solenoide, que generalmente se utiliza en forma de cincha sobre el tejido lesionado, está compuesto por un conductor metálico arrollado en una serie de espiras.
En este artículo, te explicamos los principales parámetros de la magnetoterapia y su importancia para obtener resultados efectivos en diferentes tipos de tratamientos.
Señales de la Magnetoterapia: Cómo funcionan los dispositivos
Los dispositivos de magnetoterapia emiten señales rectangulares de baja frecuencia, hasta 100 Hz en nuestros equipos. Estas señales varían según las características del equipo y las necesidades del paciente, por lo que es imprescindible contar con un profesional sanitario cualificado para ajustar los parámetros a cada caso.
A continuación, desglosamos los principales parámetros que debes conocer:
1. Frecuencia
La frecuencia es el número de impulsos que el campo magnético genera por segundo. Se mide en ciclos por segundo o hercios (Hz).
- Cuanto mayor es la frecuencia, más corta es la longitud de onda.
- En nuestros dispositivos, la frecuencia puede ajustarse entre 5 y 200 Hz, adaptándose a diferentes tejidos y segmentos corporales.
2. Intensidad
La intensidad del campo magnético determina la cantidad de carga eléctrica que recibe el tejido.
- Se mide en Gauss (G) y varía según la respuesta favorable de cada tejido.
- No siempre una mayor intensidad genera mejores resultados. Nuestros dispositivos alcanzan hasta 200 G por canal, llegando a 400 G en total.

3. Duty Cycle (DC)
El Duty Cycle mide el porcentaje de tiempo en el que hay emisión activa de la señal magnética frente al tiempo en el que no se emite.
- Emisión continua (DC al 100%): La señal está activa todo el tiempo.
- Emisión pulsada (DC inferior al 100%): Alterna entre emisión y reposo, como en un DC al 50%, donde la señal está activa la mitad del tiempo.
- Para evitar el sobrecalentamiento de los tejidos, se recomienda un DC al 50% en uso doméstico, aunque esto puede ajustarse según la patología y el tejido tratado.
4. Duración del tratamiento
El tiempo de aplicación varía en función de la patología, el tipo de tejido y la fase de recuperación:
- Problemas ortopédicos graves: Tratamientos de hasta 8 horas diarias durante varios meses.
- Dolores leves: Aplicaciones de 30 minutos durante algunos días.
Es fundamental recordar que la magnetoterapia no genera efectos diferentes a los procesos naturales del cuerpo, sino que los acelera. Por ello, los tratamientos continuos y constantes son clave para obtener resultados óptimos.
Conclusión
La magnetoterapia es una herramienta eficaz para acelerar la recuperación de tejidos lesionados y aliviar el dolor, siempre que se utilice correctamente. Adaptar los parámetros de frecuencia, intensidad, Duty Cycle y duración del tratamiento a cada caso es esencial para maximizar sus beneficios.
Si estás considerando incorporar la magnetoterapia a tu rutina de cuidados, consulta con un profesional cualificado y asegúrate de contar con dispositivos fiables y adaptados a tus necesidades.